Mostrando entradas con la etiqueta olvido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta olvido. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de noviembre de 2008

sin pasado


quisiera grabar a fuego en mi memoria todos los momentos, buenos y malos, quisiera poder conservar siempre la dulzura de un abrazo, el cariño, quisiera no olvidar nunca, quisiera... que no llegara el día en el que me ayudarán a levantarme, ese día en el que sólo quedará una mirada que quizá refleje lo que algún día mis ojos vieron, pero que nunca volverá

el tiempo es un aliado infiel, acelera los mágicos momentos y ralentiza el horror de los tristes, y cuando todo parece que ha pasado los va borrando lentamente como se borran las pisadas en la nieve, sin embargo deja un rescoldo, un balbuceo sin sentido que no es más que las ganas de volver atrás y ver aquellos ojos que te enamoraron, aquellas manos que cogiste... y cuando la realidad vuelve durante tan sólo un instante se encuentra la lucidez suficiente para saber que todo ha acabado, que la memoria se ha perdido y lo peor de todo que la conciencia siempre estará allí para recordar que el pasado ya no existe, no hay nombres, no hay lugares, no hay personas...nada queda, simplemente una sensación de vacío, que te oprime el pecho, no te deja ni andar, te hace caer y desde el suelo te das cuenta de tu pequeñez, de que las cosas han cambiado, demasiado rápido quizá pero nunca volverán a ser como antes

miércoles, 1 de octubre de 2008

yo no lo siento


Cuando éramos pequeños el orgullo se limitaba a no decir perdón cuando lo reclamaban y fruncir el ceño, minutos después todo volvía a ser como antes, ahora todo es más complicado.

Puede existir el perdón pero no tiene que traer consigo la redención, no por formular un lo siento se olvida el pasado, y mucho menos cuando es más falso el perdón que su olvido.

Porque hacer daño es lícito siempre que tenga como final una disculpa, sin embargo todo ha cambiado y ya no hay marcha atrás.

La frase Cualquier tiempo pasado fue mejor es oportuna cuando habla de aquél tiempo en el que la palabra perdón tenía algún sentido, no era una coletilla de cara a todos aquellos que han presenciado lo ocurrido.

Porque no hay nada más importante que las apariencias y ser el bueno de la película, aquél que cree en la redención y que considera que sus fallos no fueron tales, sonríe, mira hacia otro lado y deja la vida pasar.

Y el mundo cree que es posible sentirse mal y que el deber del otro, de aquél que, en su momento, sí que se sintió desgraciado, desilusionado, engañado es perdonar y,sobre todo, olvidar, para que en un futuro eso no se recuerde, porque si se hace,saldrá ganando quien formuló el perdón, porque es más fácil decir lo siento que perdonar y olvidar, más aún cuando la historia se repite con algunos cambios en el guión pero los mismo protagonistas y el mismo final.


viernes, 18 de julio de 2008

ella es la respuesta, el motivo y el por qué


Cuando el despertador sonó se dio cuenta que ya llevaba una semana sin poder dormir. Tras lavarse la cara y comprobar que las ojeras eras más que evidentes se dispuso a tomar café, su único capricho, pero tras 7 días de lágrimas e insomnio ya no quedaba.
La casa estaba más fría que nunca, nadie le esperaba cuando volvía, nadie comía frente a ella, ya no quedaba nadie.
Todos se fueron yendo presos del miedo, pero del miedo a qué, se preguntaba en sus largas noches de silencio.
Ella sabía la respuesta, ella sabía el motivo, había un por qué, ella era todo, la respuesta, el motivo, el por qué.
Cuando comenzó todo, no había ni respuestas, ni motivos, ni por qué, cuando comenzó todo sus ojos eran el centro de atención por motivos muy diferentes a los de ahora, brillaban, iluminaban al resto.
Después y poco a poco se apagaron, se consumieron como una vela durante la noche, y trajeron consigo las ojeras, las noches sin dormir, la falta de café y, sobre todo, la soledad.
Todo fue por él, tonta enamoradiza no quería decir que no, él era perfecto, protector, guapo, tenía dinero y la trataba tan bien...hasta que... hasta que llegaron otros ojos, otra mirada, y los suyos comenzaron a nublarse, entonces él se fue, llevando más de lo que le había dado, y ella...
Ella ya no quería pasar una noche más pidiendo, rogando, ella no quería vivir para ver si aquel hombre volvía, ella quería volver a casa, ella no podía luchar más.
Todos olvidaron que existía, pasaron semanas, meses... cuando la encontraron si quiera pudieron reconocerla, ella ya no estaba allí, había vuelto hace semanas, meses a casa.

lunes, 9 de junio de 2008

recuerdos olvidados


tan sólo podía recordar su rostro, sus ojos marrones que desprendían dulzura a cada gesto, nada más, llevaba horas intentando oír su risa, oler su perfume, sentir su piel, pero nada, todo se había desvanecido como si de un sueño se tratara.

año tras año la llegada del otoño borraba de su memoria lo más bello de su vida,llegaba la fecha que nunca quiso señalar en el calendario, esa fecha era como una losa que le oprimía el pecho, apenas podía respirar.

cada 1 de octubre cerraba sus ojos con fuerza deseando salir de la pesadilla en que se había convertido su vida, pero la realidad volvía y le golpeaba fuertemente, le hacía añicos, destrozaba cada parte de su persona, cada parte que no se fue con ella, cada parte que tuvo que sobrevivir para recuperar cuando llega el otoño su risa, su perfume, su piel...